500g de Jamón Juliano (cortado en cubos medianos o tiras gruesas).
300g de Queso Mozzarella rallado.
4 papas grandes peladas y cortadas en rodajas finas.
500ml de leche entera.
50g de mantequilla.
50g de harina de trigo.
Nuez moscada, sal y pimienta al gusto.
1. Preparación del Jamón Juliano
Para resaltar el sabor del Jamón Juliano, te recomendamos sellarlo ligeramente en una sartén sin aceite durante 2 minutos. Esto carameliza los azúcares naturales del jamón y potencia su aroma antes de integrarlo al pastel. Una vez sellado, reserva el Jamón Juliano.
2. Blanqueado de las Papas
Cocina las rodajas de papa en agua hirviendo con sal por solo 5 minutos. Deben quedar firmes (al dente), ya que terminarán de cocerse en el horno junto con el Jamón Juliano.
3. Elaboración de la Salsa Bechamel
En una olla, derrite la mantequilla y agrega la harina, removiendo por un minuto. Vierte la leche poco a poco sin dejar de batir hasta obtener una salsa espesa. Sazona con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada, la cual marida de forma excepcional con el Jamón Juliano.
4. Armado del Plato
En un molde para horno previamente engrasado, coloca una capa de papas, seguida de una capa generosa de Jamón Juliano. Repite el proceso hasta llenar el molde. Vierte la salsa bechamel sobre las capas, asegurándote de que penetre hasta el fondo.
5. El toque final: Gratinado de Mozzarella
Cubre toda la superficie con el Queso Mozzarella. El alto contenido de grasa del mozzarella creará una costra dorada y elástica que protegerá la humedad del Jamón Juliano durante el horneado. Hornea a 190°C por 20-25 minutos.
¿Por qué utilizar Jamón Juliano en tus preparaciones?
El Jamón Juliano destaca por tener un nivel de salinidad controlado y una consistencia que no se deshace al ser procesada. Es una fuente excelente de proteínas magras y, al ser combinado con carbohidratos complejos como la papa, ofrece un plato completo y nutritivo. Además, el Jamón Juliano aporta ese color rosado característico que hace que los platos sean visualmente muy atractivos.