Es uno de los productos lácteos más icónicos de Norteamérica, pero su nombre no es producto del azar. Es el resultado de una mezcla fascinante entre la tradición religiosa española, las costumbres de los rancheros mexicanos y el oportunismo comercial de un inmigrante escocés.
Aquí te cuento la historia de cómo este queso obtuvo su nombre.
El Origen: Los Monjes de la Alta California
La historia comienza en el siglo XVIII en las misiones de Monterey, California (que en ese entonces era parte de la Nueva España). Los frailes franciscanos, para aprovechar el excedente de leche de sus vacas, comenzaron a elaborar un queso blanco, fresco y cremoso que llamaban “Queso del País”.
Este queso se volvió un alimento básico en los hogares de los colonos mexicanos y las familias californianas debido a su corto tiempo de curación y su capacidad para fundirse fácilmente.
El Hombre detrás del nombre: David Jack
Aunque los monjes crearon la receta, fue un hombre de negocios llamado David Jack quien le dio el nombre comercial que conocemos hoy.
Jack era un inmigrante escocés que llegó a California durante la “Fiebre del Oro”. Lejos de buscar pepitas de metal, se dedicó a los bienes raíces y la agricultura. Hacia 1880, David Jack era dueño de varias granjas lecheras en el Valle de Salinas, cerca de la ciudad de Monterey.
De “Queso de Monterey” a “Monterey Jack”
Jack se dio cuenta del potencial del “Queso del País” y comenzó a comercializarlo a gran escala. Para transportarlo a San Francisco y otras ciudades, marcaba las cajas de madera con dos datos clave:
- Su apellido: Jack.
- El lugar de origen: Monterey.
Pronto, los clientes empezaron a pedir ese queso específico como el “Monterey Jack’s Cheese”. Con el tiempo, el apóstrofo desapareció y el nombre se estandarizó simplemente como Monterey Jack.
El legado gastronómico
Hoy en día, el Monterey Jack es fundamental en la cocina Tex-Mex y en la gastronomía estadounidense. Su popularidad creció tanto que la Oficina de Patentes de EE. UU. decidió que el término “Monterey Jack” era una denominación genérica para un estilo de queso, lo que permitió que se fabricara en cualquier parte del mundo, aunque su corazón siempre pertenecerá a la costa central de California.
¿Sabías que? Existe una versión llamada Dry Jack, que se creó por accidente durante la Primera Guerra Mundial cuando un proveedor olvidó unas ruedas de queso Monterey en un almacén. Al endurecerse, descubrieron que sabía muy parecido al parmesano.