Para el Aderezo Blue Cheese:
Cocción Base Crujiente de las Alitas: Precalienta tu horno a 200°C (400°F). Cubre una bandeja para hornear grande con papel pergamino para evitar que las alitas se peguen y facilitar la limpieza. Distribuye las alitas congeladas en una sola capa, asegurándote de que haya espacio entre ellas para que el aire circule y se doren uniformemente. Hornea durante 20-25 minutos, volteándolas a la mitad del tiempo para asegurar que el rebozado picosito quede uniforme y crujiente por todos lados. Queremos que estén casi listas, con un buen color dorado.
Preparación del Aderezo Blue Cheese Casero: Mientras las alitas se hornean, prepara el aderezo. En un tazón mediano, combina la mayonesa, el yogur griego, el queso azul desmenuzado, el ajo en polvo, la cebolla en polvo, el vinagre blanco y la sal y pimienta al gusto. Mezcla bien hasta que todos los ingredientes estén integrados. Prueba y ajusta la sazón si es necesario. Cubre y refrigera hasta el momento de servir para que los sabores se asienten y se enfríe.
El Crocante de Mozzarella Perfecto: Una vez que las alitas estén crujientes y casi cocidas (después de los 20-25 minutos), retira la bandeja del horno. Si es necesario, agrupa las alitas ligeramente hacia el centro de la bandeja. Espolvorea generosamente el queso mozzarella rallado sobre todas las alitas, asegurándote de que no solo las cubra, sino que también cree una pequeña “falda” de queso alrededor de ellas sobre el papel pergamino. Esto formará una costra deliciosa y fácil de despegar.
Gratinado Brillante y Reacción de Maillard: Cambia la función de tu horno a “Broil” o “Grill” (calor superior). Regresa la bandeja con las alitas al horno y hornea por 3-5 minutos, observando constantemente. El queso debe burbujear, fundirse completamente y luego empezar a formar manchas doradas intensas y burbujas caramelizadas. Esta es la reacción de Maillard, que intensifica los sabores umami del queso. Ten cuidado de no quemarlo.
Servicio y Presentación: Retira las alitas del horno y déjalas reposar en la bandeja por 1-2 minutos. Este breve reposo permite que la costra de queso se asiente y se adhiera mejor a las alitas, evitando que se desmorone al tomarlas. Transfiere a un plato grande, decora con cebollín fresco picado para añadir un toque de color, frescura y un ligero sabor a cebolla. Sirve inmediatamente con los bastones de apio crujientes y el aderezo Blue Cheese casero a un lado.