Blanqueado: Coloca la pieza de panceta en una olla con agua hirviendo, solo sumergiendo la parte de la carne (deja la piel fuera del agua si es posible). Cocina 10 minutos. Esto ablanda la grasa.
Secado extremo: Este es el paso más importante. Seca la piel con papel absorbente hasta que no quede rastro de humedad. Con un palillo o tenedor, pincha la piel cientos de veces (sin llegar a la carne).
Sazonado: Frota la carne con ajo en polvo y pimienta. En la piel, aplica el vinagre y luego cúbrela con una capa generosa de sal fina.
Horneado: Hornea a 200°C durante 45-50 minutos. Al final, sube la temperatura al máximo o usa la función “grill” durante 5 minutos para que la piel burbujee y se vuelva totalmente crujiente.
Corte: Deja reposar 10 minutos y corta en cubos pequeños (bites) con un cuchillo de sierra.