4 piezas de pierna y muslo de pollo (con piel y hueso).
2 limones (uno en rodajas finas, el otro su jugo).
2 cucharadas de aceite de oliva.
2 cucharaditas de hierbas provenzales.
1 cucharadita de ajo en polvo.
1/2 cucharadita de pimentón dulce (opcional).
Sal y pimienta negra recién molida al gusto.
Patatas pequeñas o gajos de cebolla roja (opcional, para asar junto al pollo).
Preparación del pollo: Precalienta el horno a 200°C. Lava las piezas de pierna y muslo de pollo y sécalas muy bien con papel de cocina. Es crucial que estén secas para que la piel quede crujiente.
Marinado y sazonado: En un bol grande, coloca las piezas de pollo. Rocía con el aceite de oliva y el jugo de un limón. Espolvorea generosamente las hierbas provenzales, el ajo en polvo, el pimentón dulce (si lo usas), sal y pimienta. Masajea el pollo para que el aderezo se distribuya uniformemente por toda la carne y bajo la piel.
Montaje para hornear: Coloca las piezas de pollo en una bandeja para horno, asegurándote de que la piel quede hacia arriba. Distribuye las rodajas de limón restantes sobre y alrededor del pollo. Si usas patatas pequeñas o cebolla, añádelas a la bandeja en este punto.
Horneado: Hornea durante 40-45 minutos. El tiempo puede variar según el tamaño de las piezas de pollo. El pollo estará listo cuando la piel esté dorada y crujiente, y los jugos salgan claros al pinchar la parte más gruesa de la carne con un cuchillo.
Reposo y servicio: Retira el pollo del horno y déjalo reposar en la bandeja por 5 minutos antes de servir. Esto ayuda a que los jugos se asienten y la carne quede más tierna. Sirve caliente con las rodajas de limón asadas.