1 kg de Alitas de pollo (limpias y separadas).
2 cucharadas de salsa picante tipo Luisiana o búfalo.
1 taza de harina de trigo (para el rebozado).
150g de Queso Mozzarella rallado.
½ taza de crema para cocinar.
Especias: pimentón, ajo en polvo, sal y pimienta.
Marinado y Sazón: En un tazón grande, coloca las alitas picositas y báñalas con la salsa picante, sal, pimienta y ajo en polvo. Deja reposar al menos 15 minutos para que el sabor penetre en la piel del pollo.
El secreto del crujido: Pasa cada pieza por una mezcla de harina y pimentón (paprika), sacudiendo el exceso. Tip: Para una versión más saludable pero igual de crujiente, utiliza una rejilla para hornear; esto permite que el calor circule 360 grados alrededor de la alita.
Cocción de alto calor: Precalienta tu horno o freidora de aire a 200°C. Hornea las alitas durante 25 minutos. Es vital no amontonarlas; el espacio entre ellas asegura que la piel se dore y no se vaporice.
Preparación del dip de Mozzarella: Mientras el pollo se cocina, calienta la crema en una cacerola pequeña. Antes de que hierva, incorpora el queso mozzarella rallado. Mezcla vigorosamente con un batidor de globo hasta que los hilos de queso se fundan en una crema suave y homogénea.
Finalizado: Saca las alitas cuando estén de un color naranja dorado intenso. Déjalas reposar un minuto para que el rebozado termine de endurecerse.
Servido: Sirve las alitas en una tabla de madera con el dip de queso en el centro. Puedes decorar con un poco de cebollín fresco para dar contraste visual.