1.5kg de Pierna de cerdo en una sola pieza.
¼ de taza de mostaza Dijon.
3 cucharadas de miel de abeja.
4 dientes de ajo machacados.
Sal de grano, pimienta negra y 1 taza de vino blanco.
Atemperado: Saca la pierna de cerdo del refrigerador al menos 30 minutos antes. Seca la superficie con papel absorbente para que el sellado sea eficiente.
Cortes de infiltración: Con un cuchillo afilado, crea un patrón de diamantes en la capa de grasa superior. Esto no solo es estético, sino que permite que la grasa se derrita y bañe la carne internamente.
Adobo de sabor: Crea una pasta con la mostaza, miel, ajo, sal y pimienta. Masajea la pierna cubriendo cada rincón y presionando la mezcla dentro de los cortes.
Humedad controlada: Coloca la pieza en una fuente para horno y vierte el vino blanco en la base. El vapor del vino evitará que la carne se reseque durante el largo tiempo de cocción.
Cocción lenta: Cubre con papel aluminio y hornea a 180°C por 75 minutos. La paciencia es clave para que las fibras se suavicen.
Glaseado final: Retira el aluminio, baña la carne con los jugos de la charola y sube la temperatura a 210°C. Hornea 15-20 minutos más hasta que veas burbujas doradas en la superficie. Importante: Deja reposar la carne 15 minutos antes de cortar para que los jugos no se escapen.