600g de pulpa blanca de res (cortada en medallones o filetes gruesos).
200g de champiñones laminados.
1 taza de vino tinto (preferiblemente seco).
1 cebolla morada picada en cubitos.
2 dientes de ajo picados.
1 cucharada de harina de trigo.
2 tazas de caldo de res.
Aceite de oliva, sal, pimienta y una ramita de tomillo.
Sellado de la carne: Salpimienta los medallones de pulpa blanca. En una olla o sartén profunda con aceite de oliva muy caliente, sella la carne por ambos lados hasta que esté bien dorada. Retira la carne y reserva.
Sofrito base: En la misma sartén (aprovechando los jugos de la carne), añade la cebolla y el ajo. Cocina a fuego medio hasta que la cebolla esté blanda. Agrega los champiñones y saltea por 5 minutos hasta que doren.
Espesante y vino: Espolvorea la cucharada de harina sobre los vegetales y mezcla bien por un minuto. Vierte el vino tinto y deja que hierva durante 2 o 3 minutos para que el alcohol se evapore y la salsa empiece a espesar.
Cocción lenta: Regresa la carne a la olla y añade el caldo de res junto con el tomillo. Tapa y cocina a fuego bajo durante unos 30-35 minutos. Al ser un corte magro, la cocción lenta en líquido ayudará a que las fibras se ablanden y quede muy tierna.
Finalización: Rectifica la sal. Sirve la carne bañada generosamente con la salsa de vino y champiñones. Acompaña idealmente con puré de papas.