700g de Pierna de cerdo cortada en cubos medianos.
4 tomates maduros licuados con un diente de ajo.
2 zanahorias en rodajas y 1 papa en cubos.
1 hoja de laurel y una pizca de tomillo.
Sal, pimienta y caldo de res o agua.
Sellado inicial: En una olla profunda, calienta aceite y sella los cubos de pierna de cerdo hasta que estén bien dorados por fuera. Esto carameliza los azúcares naturales de la carne.
Base de sabor: Agrega cebolla picada a la olla y sofríe hasta que esté transparente.
Deglasado: Vierte el tomate licuado y raspa el fondo de la olla para integrar los sabores del sellado. Deja que el tomate cambie a un color rojo intenso.
Cocción lenta: Añade las zanahorias, las papas, el laurel y el tomillo. Cubre con caldo o agua.
Técnica de suavizado: Tapa la olla y baja el fuego al mínimo. Cocina por 45 minutos. La pierna de cerdo necesita este tiempo para que el tejido conectivo se rompa y la carne se deshaga en la boca.
Reducción: Si la salsa está muy líquida, destapa los últimos 10 minutos para que espese y concentre el sabor.