Para obtener los mejores resultados con tu pizza de sartén con cerdo deshebrado, asegúrate de que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente antes de comenzar.
300g de PIERNA DE CERDO cocida y deshebrada (idealmente del martes).
400g de QUESO MOZZARELLA BLUDEN rallado de alta calidad.
250g de masa para pizza (puede ser artesanal o comercial de buena calidad).
1/2 taza de salsa de tomate especiada con albahaca.
1/2 cebolla morada cortada en plumas delgadas.
Orégano seco y hojuelas de chile (opcional).
Aceite de oliva virgen extra.
Toma la pierna de cerdo deshebrada y saltéala en una sartén pequeña con una cucharadita de aceite de oliva. Si deseas un toque más intenso, puedes agregar unas gotas de salsa BBQ o un poco de caldo de la cocción original. El objetivo es que la carne recupere su jugosidad antes de entrar en contacto con la pizza.
Engrasa generosamente una sartén fría (preferiblemente de hierro fundido) con aceite de oliva. Extiende la masa con las manos hasta cubrir todo el fondo. Enciende el fuego a nivel medio-bajo. Cocina la masa sola durante 3 minutos hasta que la base esté firme. Este paso es el secreto para que tu pizza de sartén con cerdo deshebrado no quede húmeda en el centro.
Unta la salsa de tomate dejando un centímetro de borde. Esparce la mitad del QUESO MOZZARELLA; esta capa actuará como sellante. Distribuye la pierna de cerdo deshebrada de manera uniforme y añade la cebolla morada. Cubre con el resto del queso mozzarella.
Tapa la sartén herméticamente. El vapor atrapado es lo que cocinará los ingredientes superiores y fundirá el queso mozzarella mientras el fuego directo tuesta la base. Mantén el fuego bajo durante 8 a 10 minutos. Vigila que la base no se queme; debe tener un color dorado oscuro y sonar “hueca” al golpearla.
Retira la pizza de la sartén y colócala sobre una rejilla durante 2 minutos. Esto evita que el vapor ablande la base crujiente. Espolvorea orégano fresco y un hilo de aceite de oliva antes de cortar.